Para ser felices, los niños necesitan adaptarse personal y socialmente al entorno que les rodea. En una cultura como la nuestra, donde la vida social es muy complicada, las capacidades sociales que adquieran a estas edades pueden llegar a tener una gran importancia.

 

¿ C Ó M O   E N S E Ñ A R L E   A   S O C I A L I Z A R ?

Disfruta el sonido de sus voces, la visión de sus caras y el contacto con sus manos. Con su ayuda, el bebé aprende a entrar en relación con los demás y a sentirse bien en su compañía. Éste es el comienzo del desarrollo de la capacidad social de un niño.

Desde el momento mismo del parto, tu bebé comienza a relacionarse con los demás. Su habilidad para socializar estará muy limitada durante el primer año ya que casi todos sus esfuerzos se enfocan todavía en descubrir qué es capaz de hacer por sí solo, como agarrar y levantar objetos, caminar y otras habilidades. 

 

A LOS 2 AÑOS

A partir de esta edad la personalidad de los hijos ya se perfila claramente. Es una persona individual y un miembro de la familia, cuya conciencia de sí mismo se encuentra en pleno periodo de expansión social. Ya es capaz de valorar sus logros, sus capacidades y habilidades en cada uno de los actos que realiza. También tiende a definirse por lo que sabe hacer y la perfección con lo que lo hace, tanto en lo físico como en la comunicación, la destreza manual, la pericia o sus pensamientos.

Es a partir de los 2 años aproximadamente cuando tu bebé empezará a jugar con otros niños. Como con cualquier habilidad, su capacidad de socialización pasará por fases de prueba, cometerá errores y aprenderá de ellos.  Al principio, no querrá compartir sus juguetes pero a medida que aprende a sentir empatía hacia los demás pasará a ser un mejor compañero de juegos. Para los 3 años tendrá la capacidad necesaria para hacer amigos.

 

A LOS 3 AÑOS

Podemos observar como establece relaciones más sociales con otros niños. Aprenderá a jugar esperando que le corresponda el momento de participar, su turno. Esto implica que los juegos colectivos le empiezan a gustar. Aunque no le agrade, es capaz de esperar cuando un niño utiliza un juego que él también quiere usar. A esta edad no le interesa demasiado ponerse en el lugar de los demás y piensa que todo el mundo siente lo mismo que él. No te preocupes. Con el tiempo aprenderá a compartir y a esperar su turno, incluso puede que acabe este periodo teniendo uno o dos amigos especiales.

Al comenzar los tres años los niños siguen haciendo poco caso a las prohibiciones, pero será durante este año cuando irá comprendiendo el sentido de lo que puede y no puede hacer, de lo prohibido y no prohibido.

 


 Al crecer, gozará acercándose a otras personas, especialmente otros niños. Aprenderá a responder en situaciones sociales y cada vez disfrutará más jugando con sus amiguitos. Además, ganará muchísimo mirando y relacionándose con otros niños. Una vez que aprenda a empatizar y a divertirse con ellos, forjará amistades duraderas de verdad.

TU PAPEL

Tú eres un personaje súper importante en esta etapa. Invita a tus amigos y familiares a que vengan a verlos. A los niños les gustan mucho las visitas, tanto de jóvenes como de mayores, especialmente cuando se convierten en el centro de atención de éstas. 

No pases pena ni angustia si tu bebé muestra ansiedad hacia los extraños. Es perfectamente normal, sobre todo cuando empieza a socializar por él mismo. Deja que conviva con diversas personas, sobre todo aquellos de confianza para aumentar el vínculo con ellos.

 


"Entra y sal del cuarto; con el tiempo, tu hijo se sentirá seguro porque sabe que, aunque no estás allí en ese momento, volverás en un ratito", dice el pediatra David Geller. 
  

Es bueno que el niño se reúna con sus amigos. Por eso es aconsejable acordar con los padres encuentros para que puedan jugar juntos. Eso sí, cerciórate de que hay juguetes para todos porque quizás todavía no sean capaces de compartir las cosas entre ellos. 

A estas edades, 2 ó 3 años, es perfectamente normal que el bebé esté centrado en sí mismo. Pero tampoco es demasiado pronto para enseñarle a comportarse socialmente. Es bueno que te escuche decir "por favor" y "gracias" y te vea reconocer el trabajo bien hecho.

Que vea también cómo compartes tus cosas, recuerda que eres su mayor ejemplo y lo más seguro es que repita tus acciones, tanto las buenas como las malas. Llévalo a algún grupo de juego para que tenga la oportunidad de conocer otros niños; pronto aprenderá a hacer y a conservar amigos.

¿C U Á N D O   P R E O C U P A R S E?

 

Si al cumplir 1 año el bebé no muestra interés en relacionarse con nadie excepto con papá y/o mamá,— a pesar del esfuerzo que pones en que se interese por otras personas —o si ni siquiera busca interactuar contigo, habla con tu pediatra de confianza.

Si el niño se muestra excesivamente agresivo e incapaz de estar con otros niños sin morderlos, golpearlos o empujarlos, es recomendable hablar de ello con el pediatra. (Este tipo de comportamiento se produce por miedo e inseguridad.) Todos los niños pueden actuar de forma agresiva ocasionalmente, pero no es normal que lo hagan habitualmente.


 Una forma de motivar el desarrollo de su sociabilidad es el aplauso y el reconocimiento. ¡Ayúdalo!


 

 

  

   Si sabes algún otro consejo o información para las mamás, déjalo en los comentarios :)   

   ¡Tú opinión es importante!   

 

 

Fuente:  Sonia Rivas, Doctora en Ciencias de la Educación por la Universidad de Navarra para Hacer Familia