Los gemelos provienen de un mismo óvulo fecundado por el mismo espermatozoide. Si la división del óvulo fecundado ocurre en los primeros cuatro días, será un embarazo bicorial-biamniótico, esto significa que habrá dos sacos y dos coriones independientes, como ocurre en el caso de gemelos dicigóticos (de dos embriones distintos).

 

Si la división del óvulo ocurre entre el cuarto y el octavo día se producirá un embarazo monocorial-biamniótico, es decir, dos sacos contenidos en el mismo corión o envoltura externa que recubre el embrión y contribuye en la formación de la placenta.

Después del octavo día, el embarazo será monocorial y monoamniótico. Esto significa que ambos fetos compartirán el mismo saco y tendrán una placenta común.

En el caso de una división más allá del doceavo día, se hablaría de un embarazo de siameses. Algo poco usual.

Los fetos comparten el útero de manera simultánea y nacen uno inmediatamente del otro. Se caracterizan por ser idénticos, en apariencia, aunque no comparten las mismas huellas dactilares.

Se considera que dos de cada cien embarazos, aproximadamente, son gemelares y se distribuyen dependiendo del país, el componente genético y factores ambientales.

 

¿QUÉ OCURRE EN EL MUNDO DE LOS GEMELOS?

A partir de la publicación de Twins and twins relations, de la psicóloga Helen Koch, surgieron otros cintíficos interesados en la conducta de los gemelos.

El medio ambiente, la calidad de la estimulación, las relaciones afectivas y los cuidados que los padres y familiares les ofrecen; el tipo de educación escolar y en casa y la alimentación son factores que influyen en el desarrollo de cualquier niño incluyendo a los gemelos.

Es común que los padres de gemelos reaccionen de manera diferente al tener dos bebés idénticos, en comparación con aquellos que tienen un solo bebé. Los cuidados se intensifican así como la atención.

Las madres de gemelos comentan de la dificultad para darles el pecho, lo fácil que es confundirse en cuál de ellos comió ya, etc. Sin embargo, y a pesar del enorme parecido, logran distinguirlos con facilidad, algo imposible para el resto de los familiares.

Es sencillo porque a pesar de ser idénticos, cada uno manifestará diferencias en el comportamiento. La fuerza de succión, la manera en la que se acomoda al dormir, la facilidad para eructar, el tipo de movimientos de las piernas y los brazos, etc.

Algunos padres deciden vestirlos iguales, otros optan por crear la individualidad vistiéndolos de manera diferente. Sea de una u otra forma, con el paso del tiempo mostrarán características diferentes en el comportamiento.

A pesar de ser idénticos, cada uno integrará las experiencias de manera distinta. Podríamos decir que son idénticos y a la vez únicos.

 

El mundo de los gemelos se crea a partir de la convivencia íntima entre dos seres que al verse uno al otro, se ven a sí mismos. Comerán bajo un mismo horario, compartirán los juguetes, se desarrollarán juntos, crearán un lenguaje propio, como resultado, la comunicación y el vínculo afectivo serán muy fuertes. Con el paso de los meses establecerán alianzas, se ayudarán, idearán travesuras y compartirán la manera en la que interpretan los estímulos externos.

El mundo de los gemelos no es muy diferente del creado entre dos hermanos que se llevan once o diecisiete meses.

 


 

Lo interesante es la increíble oportunidad de desarrollo familiar ante la llegada de los gemelos. La riqueza en experiencias y el amor generado facilitará una crianza humanizada.