Si tu bebé está sano, llora durante más de tres horas consecutivas, durante tres o más días a la semana, por lo menos por tres semanas, es probable que se trate de cólico.

 

¿Q U É   E S   U N   C Ó L I C O?

Los cólicos son dolores abdominales que sobrevienen de forma intensa y frecuentemente se expresa con llantos y gases. Según las estadísticas, cerca del 40% de los bebés alimentados al pecho o con biberón lo sufren entre las dos semanas y los tres o cuatro meses de edad. Las causas pueden ser múltiples: inmadurez del sistema nervioso y digestivo, ansiedad de los padres percibida por el bebé, sobrealimentación, intolerancia a la leche infantil, cambio de leche infantil demasiado frecuente...

 

¿C U Á N T O   D U R A?

Por suerte, después de la tempestad viene la calma. El cólico suele intensificarse alrededor de las 6 semanas, y mejora notablemente entre los 3 y 4 meses. Del 80 al 90 por ciento de los bebés superan el cólico para cuando cumplen los 4 meses.

El porcentaje restante podría tomar un mes más para superarlo. 

Eso implica que quizás tengas por delante bastantes meses de "tempestad". Mientras tanto, trata de consolar a tu bebé lo mejor que puedas y pide ayuda si la necesitas. Cuidar de un bebé que padece cólico es muy estresante, y necesitas descansar de vez en cuando para mantenerte en tu sano juicio. 

Pídele a tu pareja, a un familiar o a una amiga que te cuide al niño mientras vas a dar un paseo, o desahógate con un buen llanto si es que eso te ayuda a disminuir la tensión. 


Ten en cuenta que puede llevarte un tiempo descubrir la mejor forma de calmar a tu bebé, porque lo que funciona con un niño no funciona con otro. Primero que todo, es importante que el doctor examine a tu bebé para asegurarse que no existe una condición médica subyacente o algún problema alimenticio que cause el llanto.

Si tu bebé no tiene ningún problema médico y realmente se trata de cólico, prueba las estrategias que te sugerimos a continuación para calmar su llanto. Tu médico quizás también tenga algunas sugerencias adicionales.

 


 Te presentamos una serie de consejos que te ayudarán a saber cómo quitarle los gases a tu bebé: 


 

 1.  Si das el pecho, evita las especias, los alimentos como col, brócoli y las legumbres ya que son fuentes de flatulencia. Da un solo pecho por toma para que tu pequeño se beneficie de la "leche grasa" (del final del pecho), que los previene.

2. Si le das biberón, limita lo más posible que tome aire a través de la tetina, prueba con un biberón anti-reflujo, intenta que el niño eructe bien después de comer, no cambies de leche sin el consejo del médico o el pediatra y respeta las cantidades de polvo y agua.

3. Masajea suavemente el vientre del bebé en sentido horario, ponle sobre el abdomen una bolsa de agua caliente envuelta en una toalla (el calor va muy bien para el dolor) y usa y abusa del portabebés (la posición vertical les alivia el malestar).

4. Haz ruido 

A tu bebé le gustan los sonidos que le recuerdan el rítmico latido de tu corazón y los ruidos que oía en tu vientre. Aquí tienes algunas estrategias que podrían lograr que tu bebé se sienta mejor:



     *Coloca su sillita cerca de la secadora de ropa en funcionamiento.

     *Mete a tu bebé en un portabebés frontal mientras tú pasas la aspiradora.

     *Enciende el extractor de aire de la cocina.


Otra opción son los CD que incluyen sonidos parecidos a los que tu bebé escuchaba en tu vientre o aquellos de la naturaleza, como cascadas (claro que también puedes bajarlos directamente de tu computadora o teléfono celular). 



 

5. ¡Silencio!

 Sí, todo lo contrario al punto anterior pero tenemos que recordar que todos los bebés son diferentes por lo que aalgunos bebés les reconforta el movimiento, el ruido y la actividad, otros necesitan menos estímulos y responden mejor al silencio, la quietud y la oscuridad. 



6. Muévelo 

A los bebés les tranquiliza moverse suavemente, así que usa una silla mecedora o vibradora o un columpio de bebé. Solo recuerda que, si se queda dormido, es más seguro para tu bebé que los pongas en su cuna. 

También le puede gustar pasear por la casa metido en una mochila frontal o una cangurera.

7. Pasea en auto

 Muchos padres afirman que un paseo en auto, con su movimiento, ruido y vibración, es santo remedio para el cólico. Pon a tu bebé en su asiento del auto y sal a manejar para ver si el paseo lo alivia.

8. 

Prueba a cambiar de ambiente

 Si estás adentro, sal a dar un paseo, ya sea con tu bebé en la carriola, la cangurera o una mochila frontal. Ver, oler y oír cosas nuevas, y el aire fresco y los movimientos rítmicos al caminar, pueden ayudarte a calmarlo y quizás se quede dormido. 

Por otro lado, si has estado toda la mañana fuera con tu bebé, quizás necesite un rato tranquilo en casa. 


9. Prueba una posición diferente

 Tu bebé puede sentirse más cómodo cuando lo cargas en los brazos, o puede que prefiera una posición que le permita estar más erguido. También es posible que le encante cuando lo acuestas boca abajo sobre tu regazo. Cuando esté molesto, trata de colocarlo en diferentes posiciones para ver cuál es la que más le gusta. 



10. Envuélvelo

 Piensa en lo apretadito que estaba tu bebé en el útero antes de nacer, y te harás a la idea de lo grande que el mundo puede parecerle ahora. Envolver a un bebé en una cobija ligera o una sábana, puede hacerle sentir más seguro, no solamente puede ayudarlo a dormirse, sino también a permanecer dormido.

Algunos investigadores han descubierto que los bebés que están envueltos duermen más profundamente que los que no lo están. Esto es porque, como los bebés se estremecen y menean durante el sueño, sus propios movimientos pueden despertarlos. 



11. Baña a tu bebé 

Un baño tibio durante un episodio de cólico puede distraerlo y relajarlo. A algunos bebés les encanta que los sostengan bajo la ducha, con un chorro suave cayendo sobre su espalda. A tu bebé le puede tranquilizar el golpear rítmico del agua, además del sonido. 



12. 

Prueba los probióticos 

Los estudios han demostrado que los bebés que padecen cólico tienen una microflora intestinal diferente a la de los bebés que no sufren de cólico. Los probióticos han ayudado a reducir los síntomas del cólico en algunos de estos bebés. Si deseas probar esta opción, habla con el médico de tu pequeño y pídele recomendaciones. 


 


 Si ninguno de estos remedios soluciona el problema de cólico de tu bebé, es mejor que acudas a tu médico o    pediatra para que te pueda decir más específicamente qué es lo que puede tener tu bebito.

Recuerda que debes hablar con tu médico siempre que quieras probar o darle algo nuevo a tu bebé.


 

¿D E B O   L L E V A R L O   A L   D O C T O R?

Sí, es una buena idea hablar con el doctor sobre el llanto de tu bebé. Puede descartar otras posibles causas, como problemas intestinales o una infección urinaria. También querrá verificar que tu bebé esté comiendo y creciendo adecuadamente. El doctor podrá ayudarte a decidir la mejor forma de afrontar el cólico. 

Y si tu bebé tiene otros síntomas como fiebre, vómitos o sangre en las heces, llama al doctor inmediatamente. Esto síntomas no se deben al cólico.